Los seres humanos solemos construir carreteras y puentes, canales y puertos, incluso ciudades enteras a costa del medio ambiente. Pero la naturaleza no piensa rendirse. Al contrario, está decidida a perseverar, demostrando lo frágiles que son nuestras creaciones.
Hemos reunido una nueva tanda de fotos para demostrar que la naturaleza es una fuerza a tener en cuenta y que, en última instancia, el mundo le pertenece. Por mucho que nos guste pensar lo contrario.