No nos hacemos más jóvenes, y poco podemos hacer al respecto. Y puede que lo ignoremos, pero la realidad a veces es como una bofetada en la cara.
Por ejemplo, al mirar las fotos del móvil del año pasado, al enjabonarnos la piel con crema antiedad, al encontrarnos de repente en el supermercado con un amigo de la infancia irreconocible o al buscar nuestra fecha de nacimiento en un menú desplegable. Estas dolorosas comprobaciones de la realidad nos recuerdan divertidamente el paso del tiempo.
Así que cuando alguien preguntó “
¿Qué te hizo darte cuenta de que eres viejo?”, tocó la fibra sensible de mucha gente. La friolera de 16.000 comentarios después, las respuestas se han hecho demasiado patentes y, vaya, nunca me había sentido tan mayor como ahora.