Las relaciones familiares no se basan en evitar los conflictos. (Es difícil imaginar cómo las personas que pasan tanto tiempo juntas podrían lograrlo). Se basan en resolverlos. Pero a veces, los
hermanos se comportan con tanta presunción que uno se pregunta si no estarán haciendo lo contrario y se meten contigo a propósito.
Desde "tomar prestada" ropa sin pedirla hasta tomar sin pudor la última porción de pizza, las fotos a continuación capturan a la perfección las miradas de desaprobación, las quejas y las discusiones insignificantes que inevitablemente conlleva tener
hermanos.